Más que fotos, UNA PASIÓN




Desde que tengo uso de la memoria, recuerdo ir a la casa de don Eladio, primero desde el vientre de mi madre y posteriormente, ¡con ambos padres! Orgullosamente “cédula cuatro” y ADN herediano desde la cuna, me integré a esta gran familia desde siempre. Como efecto, para ningún herediano es un secreto que poder “trabajar” para el club que amas es un privilegio, un honor y un sentimiento que me ha traído muchas alegrías y también, uno que otro momento triste.


Más que una ocupación, ser fotógrafo del CSH me ha brindado la oportunidad de capturar la historia vivida por un sendero que ha dejado huellas ópticas permanentes y que he ido coleccionando en pequeñas dosis, plasmadas en varias producciones cosechadas a lo largo de un proceso visual muy cautivador y apasionante a medida que cada torneo de fútbol avanza.


A diferencia de otras perspectivas, puedo decir que la vivencia o disfrute de un partido desde la cancha y en los zapatos de fotógrafo, es algo muy particular, a propósito de la pregunta que muy frecuentemente me hacen.


Aunque parezca difícil de entender, uno está tan concentrado en varios aspectos del quehacer (óptica, iluminación, acercamiento, precisión, encuadre, etc), que para poder disfrutar de las jugadas del partido tengo que llegar a verlo de nuevo por televisión. Si bien es cierto los nervios, ansias y emociones se viven idénticas o proporcionalmente más fuertes en el momento, como un aficionado más, hay que mantener la serenidad por respeto a la labor.